Spademan era basurero. Eso fue antes de que la bomba sucia estallara en Times Square, antes de que su esposa muriera en uno de los ataques terroristas y antes de que la ciudad cambiara para siempre. Ahora es un asesino a sueldo.
En una Nueva York distópica, dividida entre los que se pueden permitir vivir enganchados a una realidad virtual sofisticada y los que quedan a su suerte en las calles arr…





