En una casita de madera, más allá de la rotonda de Mosfellsbær, está Hans Blær a la luz de una vela, como un malhechor cualquiera del siglo XIX, escapando de la policía. Lo acusan de abusar sexualmente de una joven en su centro de acogida para víctimas de violación. Hans Blær es intersexual y transexual, y también es un polémico trol de los medios de comunicación. Se dio a conocer cuando era Ilmur…





