Nota del editor
Este libro llegó a mis manos bajo pseudónimo, con la fuerza que tiene el azar de organizar el caos, y con una estricta petición de confidencialidad por parte de la autora. Su caso estaba a la espera de juicio.
El primer encuentro supuso un esfuerzo mutuo. Tras su lógica desconfianza, me encontré con una mujer fuerte, con tanta determinación en sus formas como fr…





